Con la llegada de septiembre y la primavera, aumentan algunos factores ambientales que pueden desencadenar o intensificar las alergias, especialmente por la presencia de polen y otros alérgenos en el aire.
Los síntomas más frecuentes son estornudos, congestión nasal, secreción nasal y picazón en los ojos y la nariz.
¿Cómo prevenir la alergia en primavera?
Aunque no siempre es posible evitar completamente los alérgenos, algunas medidas pueden ayudar a reducir la exposición:
- Mantener los ambientes limpios y reducir la acumulación de polvo. Se recomienda limpiar con un paño húmedo para evitar levantar partículas.
- Ventilar los ambientes, pero mantener las ventanas cerradas cuando haya mayor presencia de polen.
- Al regresar de la calle, cambiarse de ropa y lavar la cara y el cabello, especialmente después de permanecer al aire libre.
- Evitar secar la ropa al aire libre durante períodos de alta concentración de polen.
- Utilizar anteojos de sol para reducir el contacto de las partículas con los ojos.
- En los días de mayor presencia de polen, mantener cerradas las ventanillas del vehículo y controlar la limpieza de los filtros del aire acondicionado.
¿Qué hacer cuando aparecen los síntomas?
Es importante evitar rascarse los ojos o la nariz, ya que esto puede aumentar la irritación.
Los lavados nasales con solución fisiológica pueden ayudar a limpiar las fosas nasales y aliviar la congestión.
En cuanto a los medicamentos antialérgicos, se recomienda consultar previamente con un profesional de la salud para determinar el tratamiento adecuado.
¿Alergia o resfrío?
Aunque pueden confundirse, existen algunas diferencias.
La alergia suele presentar estornudos repetidos, picazón en los ojos o la nariz, secreción nasal transparente y congestión.
El resfrío puede incluir dolor de garganta, malestar general y fiebre.
De todos modos, los síntomas pueden variar y no siempre es posible diferenciarlos solamente por sus manifestaciones.
¿Cuándo consultar al médico?
Se recomienda realizar una consulta médica cuando los síntomas son frecuentes o intensos, afectan el sueño o las actividades cotidianas, o aparecen dificultades para respirar.
Si los síntomas se repiten cada primavera, identificar el desencadenante puede ayudar a establecer mejores medidas de prevención y tratamiento.
TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR
Un poco menos de sal ayuda bastante
Por Jane E. Brody The New York Times Company para Avalian Reducir el sodio en la dieta, aunque sea ligeramente, puede tener un gran impacto en la...
Cómo afectan a nuestro cuerpo los ejercicios de alta intensidad
Por Gretchen Reynolds The New York Times Company para Avalian Durante los últimos cinco años, el entrenamiento de intervalos de alta intensidad...
¿Los autoexámenes de senos son necesarios?
"Un cambio de mentalidad significa que se puede prescindir del autoexamen mensual de senos, pero es fundamental que no se omita realizar la revisión...



